Día Escolar de la Noviolencia y la Paz

Cada 30 de enero celebramos el Día Escolar de la Noviolencia y la Paz bajo el mensaje: “Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra“.

La iniciativa surgió en 1964 de la mano de Llorenç Vidal para conmemorar la muerte de Gandhi y fue reconocida por la UNESCO en 1993.

En esta fecha se recuerda la necesidad de la educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, la no violencia y la paz.

Una educación inspirada en una cultura de no violencia y paz permite al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos y ciudadanas globales críticas y comprometidas con sus derechos y los de otras personas.

Nuestra entrada de hoy recoge una selección de 10 recursos de La Escuela de Cultura de Paz (ECP) de la Universidad Autónoma de Barcelona para trabajar en el Día Escolar de la No-violencia y la Paz. Se se especifica el objetivo de la actividad, el tiempo de duración, el desarrollo, la evaluación y propuestas de acción. Las actividades tienen edades recomendadas, pero pueden adaptarse a diferentes niveles.

La ECP se creó en 1999 con el propósito de organizar actividades académicas, de investigación e intervención relacionadas con la cultura de paz, el análisis, la prevención y la transformación de conflictos, la educación para la paz, el desarme y la promoción de los derechos humanos.

Dentro de su Programa de Educación para la Paz, cuentan con un espacio dedicado a juegos y dinámicas con numerosos recursos que abordan la construcción de paz, la educación intercultural, la educación para comprender el mundo, así como herramientas metodológicas para llevarlas a cabo.  

Según la ECP, en educación para la paz la coherencia entre los contenidos y los métodos empleados y las estructuras son esenciales:

Actitud: la actitud de quien educa y del educando deben concordar con los valores que se quieran transmitir: quien educa debe practicar el no autoritarismo, la equidad, mientras que el educando debe tener una actitud participativa, crítica y propositiva.
Metodología: se trabaja con la metodología socio-afectiva, a partir de la vivencia individual y los sentimientos que esta nos genera, para poder llegar a una reflexión y a una transformación: Sentir > Reflexionar > Actuar.
Estructuras: es importante que el establecimiento de las normas de relación entre las personas de un grupo sean conocidas y aceptadas por todas. Esto requiere que estas normas se hayan debatido y consensuado. Es importante, también, que las decisiones se tomen de forma inclusiva, teniendo en cuenta todas las voces y teniendo cuidado que la decisión final sea lo más representativa posible.
Contenidos: Algunos de los contenidos de la educación para la paz son la educación para el desarme, la educación para los derechos humanos, y la educación intercultural. Nos centramos en la educación para el conflicto porque creemos que es connatural a las relaciones entre las personas, y que es transversal a todas las otras “educaciones para…”. Parten del reconocimiento de la subjetividad de las personas, y por esta razón, educan para una conciencia crítica, a través de los conceptos de paz, violencia, conflicto, etc.

La paz positiva

Objetivos:

  • Profundizar sobre las relaciones y condiciones que deberíamos saber edificar para construir la paz.
  • Entender el concepto de paz positiva.

Participantes: A partir de 10 años.

Material: Esquema La paz positiva.Duración: 50 minutos.

Desarrollo de la actividad: Cada participante llena la ficha individualmente y comparte lo que ha escrito en grupos de cuatro o cinco personas. Si les parece conveniente, pueden ampliar la ficha propia con sugerencias o ideas que les aporte el resto. Se ponen los resultados en común y quien dinamiza introduce, a partir de lo que aporten los grupos, el concepto de paz positiva.

Valoración / Evaluación: ¿Ha sido fácil o difícil rellenar la ficha? ¿Qué apartado ha costado más? ¿Cuál menos? La manera en que cada persona individualmente y colectivamente nos relacionamos con el entorno, ¿tiene que ver con la construcción de la paz? ¿Por qué? ¿En qué cosas concretas nos podemos proponer mejorar? ¿Cómo lo haremos? ¿Qué cosas nos parecen bien tal como las hacemos ahora?

Orientaciones: Se puede ayudar al alumnado a rellenar la ficha indicándoles ejemplos o preguntas orientativas:

  1. YO. ¿Cómo me relaciono con mí misma o mismo? ¿Me enfado a menudo conmigo? ¿En qué momentos? ¿Me siento contento o contenta con mi persona? ¿Cuándo? ¿Conozco mis capacidades? ¿Conozco mis límites? ¿Soy capaz de hacer lo que me propongo? …
  2. EL GRUPO. ¿Cómo me relaciono con mis compañeras y compañeros? ¿Tengo buena relación con el resto? Cuando tenemos un problema ¿cómo lo resolvemos? Cuando tenemos que hacer un trabajo en equipo ¿cómo nos organizamos? ¿Me implico? ¿Siento que el resto se implican? Cuando veo a alguien con problemas ¿cómo reacciono? …
  3. LA COMUNIDAD. ¿Cómo me relaciono con mi pueblo/barrio? ¿Qué me gusta de mi pueblo/barrio? ¿Qué es lo que no me gusta? ¿Hago alguna cosa para mejorarlo? ¿Participo en las actividades que se hacen (fiestas, reivindicaciones…)? ¿Conozco a mi vecindario? ¿Conozco a las y los tenderos? …
  4. EL ENTORNO. ¿Cómo me relaciono con el medio? ¿Hago recogida selectiva de basura? ¿Intento hacer un uso responsable de electricidad? ¿Tengo informaicón de los problemas medioambientales? ¿Utilizo papel reciclado? …

La paz (no) es…

Objetivo: Entender el concepto de paz positiva.

Participantes: Recomendable para más de 6 años.

Duración: 10 minutos.

Desarrollo de la actividad: Se pide a una persona que describa al resto del grupo un objeto (un cepillo de dientes, una zanahoria, etc.), un estado de ánimo, etc. describiéndolo con 10 frases en las que explique aquello que “no es” mientras que el resto del grupo intenta adivinarlo. Repetir el ejercicio varias veces.

Valoración / Evaluación: En general, ¿es más fácil reconocer una cosa si se define diciendo lo que es o diciendo lo que no es? ¿Qué definición nos ayuda a adivinar mejor de qué cosa hablamos, cuando definimos aquello que es o cuando definimos aquello que no es?
¿Cómo haríamos el ejercicio si tuviéramos que definir lo que no es la paz? ¿Creéis que es fácil definir la paz de esta manera? ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Cómo podríamos definir la paz como aquello que SÍ es?

Orientaciones: A la hora de decidir los objetos, sentimientos etc. a definir, se recomienda no escoger aquellos de los que sea fácil identificar un contrario (tenedor – cuchillo, luz – sombra, tristeza – alegría, etc.). Si al definir la paz ha sido fácil hacerlo a partir de antónimos, es importante comentar que la paz no es antónimo de guerra (¿Se puede hablar de una situación de paz en un país con un régimen dictatorial represivo, o en el que haya atentados, etc.?), sino de violencia (directa, estructural y cultural).
Podréis encontrar una explicación más extensa del concepto de paz positiva (definida en términos de aquello que sí es) en el documento Introducción de conceptos, paz, violencia, conflicto.


Paztionary

Objetivo: Tener conciencia de la dificultad de definir conceptos abstractos como la paz, la violencia, las guerras, etc.

Participantes: A partir de 3 personas, de 8 años mínimo.

Material: Papel y lápices para dibujar.

Duración: 40 minutos.

Desarrollo de la actividad: Se trata de dividir a los y las participantes en grupos de 5 o 6 personas. Una persona de cada grupo se dirige al centro de la clase donde quien dinamiza le muestra una palabra. A continuación, esta persona se dirige a su grupo, y sin hablar, ni escribir ninguna letra, intenta dibujar en un folio en blanco lo que le sugiere la palabra. Cuando alguien de su grupo la adivine, deberá dirigirse al centro de la clase en busca de la siguiente palabra. El juego finaliza cuando uno de los grupos haya acertado todas las palabras. Proponemos utilizar palabras como: paz, violencia, agresividad, guerra, conflicto, cultura, educación, ciudad o ciudadanía.

Valoración / Evaluación: Se suele percibir diferencia entre la enorme cantidad de referentes que tenemos para representar la violencia y la falta de imágenes para definir el concepto de paz. ¿Por qué creéis que se produce tal diferencia? Todavía se puede ilustrar más este hecho comentando los elementos presentes en la ciudad que se identifican con la violencia o con la paz.


Pazparazzi

Objetivos:

• Tomar conciencia de que los medios de comunicación ofrecen muchos más referentes de cultura de violencia que de cultura de paz.
• Imaginar cómo invertir este hecho.

Participantes: Edad recomendada más de 8 años.

Material: Dos hilos tan largos como el espacio donde se quiera hacer la actividad para colgar las fotografías.

Duración: 30 minutos.

Desarrollo de la actividad: La actividad consiste en analizar las imágenes de paz y de violencia que salen en los periódicos. Las personas participantes recopilan, durante una semana, fotos de cultura de violencia y de cultura de paz extraídas de medios de comunicación. Se cuelgan esas fotos en dos hilos (uno de imágenes de cultura de paz y uno de imágenes de cultura de violencia) que crucen la sala, como si se estuviesen secando en un laboratorio de fotografía (si queréis ambientar aún más la sala, podéis conseguir una luz roja enganchando separadores rojos translúcidos alrededor de las bombillas).

Valoración / Evaluación: ¿Cuántas fotos habéis encontrado de cada tipo (cultura de paz/cultura de violencia)? Tomando las fotos de cultura de violencia, ¿cómo se podría invertir y representar la cultura de paz en este caso específico? ¿Qué tipo de fotos de cultura de paz podrían aparecer en cada sección del periódico?

Propuestas de acción: El proyecto de fotoperiodismo “La paz cuenta” se dedica a fotografiar a personas y grupos de personas que se esfuerzan por construir la paz, y después hacen exposiciones. Haced fotos por la calle de imágenes de cultura de paz, y exponedlas en vuestro local, barrio, etc.


Los componentes de la paz

Objetivos:

• Identificar algunos de los principales componentes de la paz positiva.
• Darnos cuenta de que el punto de partida para construir la paz puede ser diferente en cada caso, pero sin todos los componentes es difícil tener paz.

Participantes: Edad recomendada entre 6 a 10 años.

Material: Piezas del puzzle (ver anexo). Tantas copias del puzzle como grupos queramos hacer.

Duración: 25 minutos.

Desarrollo de la actividad: Se introducen los diferentes componentes de la paz basándose en ocho animales. A partir de aquí, cada grupo tiene que construir un puzzle donde quedan identificados los componentes necesarios para construir la paz.

• Presentamos cada animal y preguntamos qué características tiene cada uno. A partir de lo que dicen los niños y niñas, comentamos las características de cada animal en relación con los diferentes componentes de la paz, para asegurarnos de que entienden el vínculo con el concepto de paz asociado a cada animal (véase la explicación del anexo).
• Se forman pequeños subgrupos (de tres a seis personas en cada uno). Cada subgrupo recibe todas las fichas del puzzle y lo tiene que montar relacionando las definiciones de los conceptos con los animales (un concepto por animal).

Valoración / Evaluación: ¿Cuáles son los componentes de la paz? ¿Son igual de importantes unos y otros? ¿Qué os lo hace creer? ¿Todos los grupos habéis montado el puzzle exactamente igual? ¿Cuáles pensáis que son los componentes de la paz que tenemos menos desarrollados en nuestro entorno? ¿Y los más desarrollados? ¿Diríais que sucede lo mismo en otros contextos?

Otras indicaciones: El orden con el que organizamos a los animales dentro del puzzle es igual, los pongamos como los pongamos el puzle encaja, con lo que queremos indicar que en función del lugar y la situación hay que incidir más en un aspecto de la paz u otro, se puede comenzar por uno o por otro, pero sin todos ellos es muy difícil conseguir la paz.

Propuestas de acción: Investigar y profundizar en cada uno de los componentes de la paz. En el banco de recursos podéis encontrar actividades para desarrollarlos todos.


Paz en el grupo

Objetivos:

• Relacionar los niveles de transformación personal (pacífico) y social (pacifista) con los ocho ámbitos de acción del Decenio de Cultura de Paz.
• Establecer un plan de acción de prioridades del centro de tiempo libre para el fomento de la paz.

Participantes: Edad recomendada más de 12 años.

Material: Papel de embalar o cartulinas con el dibujo de la diana (ver anexo) con los ocho ámbitos de acción de cultura de paz.

Duración: 30 minutos.

Desarrollo de la actividad: Lluvia de ideas en forma de diana para ver cómo trabajar la paz desde el día a día del centro de educación en el tiempo libre. Se forman 4 u 8 grupos, y cada uno coge uno o dos temas de la diana para llenarla. Se elaboran conclusiones en gran grupo.

Valoración / Evaluación: Cada persona puede valorar qué actitudes y habilidades tiene que trabajar más, plantearse objetivos alcanzables y revisar con regularidad (cada 15 días, por ejemplo) hasta qué punto está haciendo esfuerzos.
Valorad también, en lo que respecta al grupo, qué acciones se pueden hacer y planificadlas como próximas actividades.

Otras indicaciones: Si hay pocos participantes, la actividad se puede hacer en un solo grupo y con una diana entera. Si se hace por grupos, cada uno puede trabajar un triángulo o dos y juntarlos posteriormente. Esa actividad puede servir de evaluación final si se han trabajado más capítulos del bloque de paz.


Retrato robot

Objetivos:

• Aplicar las habilidades de la persona pacífica a las personas del grupo.
• Trabajar el aprecio por las personas del grupo.

Participantes: Más de 6 años.

Material: Papel de embalar o cartulina y rotuladores.

Duración: 20 minutos.

Desarrollo de la Actividad: Analizar las habilidades del grupo y dibujar un retrato robot de la persona pacífica/pacifista formado por las personas del grupo.

• Hacemos una ronda para analizar las habilidades de persona pacífica-pacifista de cada persona del grupo. Todo el grupo dice habilidades de una persona del grupo (un mínimo de tres habilidades).
• Cuando el grupo acabe, hace lo mismo con la persona del lado, y así hasta acabar la ronda. Se va haciendo un listado.
• Cuando se haya hablado de todo el mundo, dibujaremos una figura que representará a la persona pacífica-pacifista y escribiremos en diferentes partes del cuerpo las habilidades que hemos enumerado: “la capacidad de escucha de Manel”, “el buen humor de Aixa”, etc.

Valoraciones / Evaluación: ¿Cómo ha ido el juego? ¿Os habéis sentido cómodos o cómodas cuando os decían habilidades vuestras? ¿Por qué? ¿Os habéis sentido cómodos o cómodas cuando reconocíais habilidades del resto? ¿Tenéis costumbre de decir al resto lo que hacen bien? ¿Creéis que puede ser positivo hacerlo? ¿Qué habilidades habéis encontrado de la persona pacífica-pacifista? ¿Creéis que se pueden tener todas a la vez? Las habilidades, ¿se pueden conseguir si se trabajan? ¿Cómo lo haríais?

Otras indicaciones: Como es una actividad de fomento del aprecio, es importante que todo el mundo sea valorado con adjetivos positivos. Si es necesario, recordad al principio que todo el mundo tiene habilidades y que, por tanto, todo el mundo tendría que recibir adjetivos positivos. El retrato robot también se puede hacer con fotocopias ampliadas de fotos de la gente del grupo y hacer un collage de dibujos y fotocopias.

Propuestas de Acción: Cada persona del grupo puede valorar cuál de las habilidades tiene menos desarrollada y proponerse hacer esfuerzos para mejorarla. Podéis valorar regularmente vuestros avances en grupo.


El grupo dice…

Objetivos:

• Resaltar la importancia de actuar de acuerdo con las propias ideas.
• Entender el concepto de la objeción por motivos de conciencia.
• Considerar la validez y las implicaciones de la objeción de conciencia.

Participantes: Edad recomendada de 6 a 12 años.

Material: Un espacio relativamente ancho, donde quepan todas las personas del grupo
de pie y espaciadas.

Duración: 20 minutos.

Desarrollo de la Actividad: Adaptación del juego “Simón dice…”, en el que una persona da órdenes y las otras las tienen que obedecer o no, según crean.

• Una participante dirige el juego y da indicaciones de acciones a realizar por el resto de participantes. Por ejemplo: “saltad como ranas, gritad tres veces, levantad una pierna, cantad una canción…”.
• De vez en cuando, puede dar indicaciones de acciones poco constructivas. Por ejemplo: “arrancadle un botón a la persona de al lado, haced daño a la persona de delante…”. El resto de participantes tiene que obedecer las indicaciones, siempre y cuando crean que lo deben hacer. Eso quiere decir que si consideran que la indicación va en contra de cómo creen que se tendrían que comportar, pueden no hacerlo.

Valoraciones / Evaluación: ¿Cómo ha ido el juego? ¿Cómo os habéis sentido? ¿Todo el mundo ha obedecido y desobedecido las mismas indicaciones? ¿A cuáles sí habéis obedecido y a cuáles no? ¿Por qué creéis que está bien obedecer o desobedecer aquella indicación? ¿Creéis que puede estar bien desobedecer? ¿Cuándo? ¿Qué ventajas y qué inconvenientes creéis que puede tener? ¿Qué influencia tiene el grupo en nuestros comportamientos? ¿Qué otras cosas y personas nos hacen obedecer?

Otras indicaciones: Con grupos a partir de 12 años, las indicaciones de lo que se debe hacer o no pueden referirse no solo a comportamientos (“el grupo dice que fuma porros”, “el grupo dice que lleva móviles”), sino también a acciones de desobediencia como quemar banderas, arrancar campos de cultivo transgénico, negarse a practicar abortos, entrar en campos militares, negarse a casar a personas homosexuales, etc. Estas cuestiones se tendrán que incluir y analizar en el debate de valoración, para intercambiar las opciones de cada persona. Todas las acciones de desobediencia, ¿tienen un mismo talante, (“de izquierdas” / “de derechas”)? ¿Y unas mismas implicaciones (constructivas/destructivas)? Para que
funcione esta parte de la actividad, sería necesario que las personas que hagan las acciones den un paso adelante cuando las quieren hacer, y un paso atrás cuando quieran desobedecer. En esta versión, también quienes participan pueden dar ejemplos de comportamientos o acciones desobedientes.

Como apoyo se puede usar este texto de Luis Rico.

Propuestas de Acción: Explicad qué es la objeción de conciencia y las diferentes formas que puede adoptar.


El árbol de los problemas

Objetivos: Conocer las causas del problema en el que queremos incidir.

Participantes: Recomendado para más de 14 años.

Material: Papel y lápices.

Duración: 20 minutos.

Desarrollo de la Actividad: Ejercicio de papel y lápices para analizar las causas de un problema.

• Se decide un tema que preocupe a todas las personas del grupo. Se puede dar el plazo de una semana para que cada persona del grupo busque información sobre el tema en los periódicos, preguntando la opinión de diferentes personas, por internet, etc.
• El día de la actividad se forman grupos de 4 o 5 personas y cada uno tiene que dibujar las
raíces de un árbol de modo que permitan identificar las causas del problema en que se quiere incidir. Para cada causa, se tienen que analizar, de nuevo, sus causas, tal como muestra el ejemplo:

Valoraciones / Evaluación: Cada grupo comparte con los demás el resultado de su ejercicio y se discuten las diferencias.

Otras indicaciones: La utilidad de esta actividad es tener una imagen global de qué causas apoyan al problema en el que queremos actuar. También puede ser de ayuda ver todas las posibles acciones que se pueden hacer para trabajar por la paz. Otra forma de hacer este ejercicio es dibujando también el tronco y las ramas del árbol. Escribimos en el tronco cuál es el problema central al que se quiere hacer frente, y en las ramas, cuáles son las consecuencias de ese problema.

Propuestas de Acción: Podéis hacer este ejercicio para analizar las razones por las que no se apunta más gente a vuestras actividades u otras cuestiones que necesitáis en vuestro centro y ver cómo podéis incidir en algunas.



¿En qué ejerzo violencia?

Objetivos: Identificar la violencia que ejercemos en nuestros comportamientos y acciones.

Participantes: Recomendado para más de 12 años.

Material: Fotocopias de la ficha del triángulo sobre las violencias y de la tabla
(ver anexo).

Duración: 50 minutos.

Desarrollo de la Actividad: Actividad de reflexión sobre como ejerzo y ejercimos violencia y como reducirla.

• Primera parte: Partiendo de los tres tipos de violencia, analizad de qué manera vuestro comportamiento contribuye a reproducir la violencia, rellenando el documento núm. 1 ¿En qué ejerzo violencia?
• Segunda parte: Tras recopilar las violencias de las que hemos reconocido ser responsables, ver cuáles me planteo cambiar y cómo hacerlo. Para ello, hay que rellenar la tabla (documento núm. 2).

Valoraciones / Evaluación: A pesar de que las preguntas que planteamos en la evaluación son las mismas que las de la tabla, es importante trabajarlas como ejercicio individual, pero también compartiendo las reflexiones de grupo. Por esa razón proponemos la estructura de evaluación siguiente:
Al acabar la primera parte: ¿Qué actitudes o actuaciones habéis identificado? ¿Os ha sorprendido algo del resultado del ejercicio? ¿Consideráis que se debería hacer un esfuerzo para eliminar vuestras actitudes o acciones violentas? ¿Por qué? ¿Por qué no?
Al acabar la segunda parte es importante acordar un procedimiento de evaluación y seguimiento.

Otras indicaciones: El ejercicio tiene que plantearse como un compromiso serio y, por tanto, no hay que forzar al alumnado a ponerse objetivos difíciles de asumir. Puede ser interesante recuperar los propósitos hechos al cabo de tres meses y revisar qué es lo que se ha cumplido. Eso requiere que los objetivos que defina cada persona sean verificables. Para que eso sea posible, es recomendable que los objetivos sean muy concretos.


Y si…

Objetivos:

• Romper con la lógica de la competición entre Estados por los recursos limitados.
• Valorar los beneficios de la cooperación.

Participantes: Recomendado para más de 6 años.

Material: Recipientes para poner agua: un cubo grande, uno o dos envases de yogur, cucharas, pajitas, etc. y uno vaso medidor de líquidos (preferiblemente uno por equipo).

Duración: 35 minutos.

Desarrollo de la Actividad: Carrera por equipos en la que cada equipo debe lograr ser el primero a llenar un volumen de agua. Cuando se consiga, se repite de forma cooperativa. El
juego permite hacer un paralelismo con las guerras entre Estados y la posibilidad de cooperación entre ellos.

• Colocamos en el medio del espacio el cubo grande lleno de agua y los recipientes para transportarla.
• Formamos grupos de 4 o 5 personas, damos un vaso medidor de líquidos a cada una y los ponemos a 10 metros de distancia del cubo del medio.
• Primer turno. El objetivo de cada grupo es ser el primero de llenar 1 litro de agua en su vaso medidor. Podrán utilizar los recipientes que quieran (también las manos, la boca, etc.) para transportar el agua del cubo central a su vaso. La única regla que hay que tener en cuenta es que ni el vaso ni el cubo se pueden mover. El juego se acaba cuando todos los equipos han llenado el vaso (se anotan los tiempos de cada grupo).
• Segundo turno. El objetivo de cada grupo, ahora, es que todos los equipos tengan 1 litro de agua en el menor tiempo posible, siguiendo las mismas reglas según las cuales no se pueden mover ni el cubo ni los vasos .

Valoraciones / Evaluación: ¿Cómo ha ido? ¿Qué ha pasado en el primer turno de juego? ¿Quién ha ganado? ¿Cómo lo ha hecho para ganar? ¿Quién ha perdido? ¿Por qué? ¿Cuánto tiempo ha tardado el grupo más rápido en obtener el agua? ¿Y el más lento? ¿Se ha malgastado mucha agua? Y en el segundo turno de juego, ¿qué ha pasado? ¿Cómo os habéis organizado? ¿Cuánto tiempo habéis tardado todos los grupos en tener agua? ¿Se ha malgastado mucha?
¿Podéis citar algún ejemplo en que el agua sea una de las causas de un conflicto armado (en
Israel-Siria-Líbano, por ejemplo)? ¿Podéis citar ejemplos en que otros recursos naturales como el petróleo, los diamantes o las maderas sean una de las causas? ¿Creéis que se podría regular la explotación de estos recursos? ¿Cómo lo haríais?
Más allá de la cuestión de los recursos, ¿creéis que los Estados podrían cooperar más entre ellos? ¿Podéis citar ejemplos de buenas relaciones entre Estados que hubiesen estado en guerra anteriormente? ¿Cómo creéis que podría cambiar el mundo si las relaciones entre los Estados fuesen cooperativas?

Otras indicaciones: Durante el turno de juego competitivo, recomendamos que no haya los mismos recursos para cada grupo (que los recipientes sean de medidas diferentes o que no haya un envase de yogur para cada uno).
Cuando se acabe el juego, aseguraos de que el agua se reutiliza para regar plantas o para fregar los platos.

Propuestas de Acción: el agua es un motivo muy habitual de conflicto, ya sea armado o no, porque es un bien escaso. Haced un listado de cómo gastar menos y cómo reutilizar el agua, tanto individualmente, como en vuestro centro o familia.

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *