¿Cómo podemos “ver” el CO2 contenido en los alimentos?

Esta semana os proponemos una técnica para trabajar las emisiones de gases de efecto invernadero a partir de la comida. Está extraída de la guía “Alimentando otros modelos” que próximamente podréis tener en papel y que ha sido realizada por FUHEM y Garúa.

 

Ficha técnica

Nivel: primaria.

Asignaturas: ciencias sociales y ciencias naturales.

Objetivo: Al final de la sesión, el alumnado estará más sensibilizado sobre la importancia de consumir productos de cercanía.

Temporalización: 1 h.

 

Desarrollo de la técnica

Arrancamos hablando de la importancia de comer alimentos que han sido producidos cerca y lo insostenible de que viajen miles de kilómetros.

Dividimos al grupo en 8 equipos pequeños. Cada uno recibe una ficha con una parte de los ingredientes necesarios para cocinar unos macarrones con chorizo. Lo primero es buscar al otro grupo que complementa su receta, porque más adelante tendrán que colaborar.

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A continuación, cada grupo calcula los kilómetros que han recorrido sus alimentos (una sencilla suma) y los traduce en trozos de lana que lo representen, según indica la ficha (hasta aquí, unos 20 min).

Posteriormente, cogemos los trozos de lana que sean del mismo plato (aquí es donde colaboran los grupos complementarios) y los pegamos en la pared con celo, uno a continuación del otro, de forma que se vea la suma total de la distancia acumulada por los alimentos. Contrastará radicalmente la distancia de los platos de cercanía con la de los convencionales (la lana de estos últimos recorrerá el aula de un lado a otro) (aprox. 10 min).

Valoramos qué significa (emisiones de CO2 y otros contaminantes, gasto en combustible, días transcurridos desde la recogida o elaboración del alimento hasta su venta, etc.), apoyándonos si se quiere en la presentación de diapositivas, donde se representan las distancias aproximadas recorridas por cada alimento convencional en un mapa (5 min).

Descargar (PDF, 1.31MB)

Una serie de pequeños cuadrados de cartulina negra (que traemos ya cortados) van a simbolizar la contaminación emitida al transportar esos productos. Se reparten a cada grupo en cantidad proporcional a los kilómetros acumulados (los kilométricos unas 15 veces más que los de cercanía).

Desplegamos el papel continuo donde llevamos dibujados dos camiones, uno de verduras de proximidad y otro de las kilométricas. Cada grupo va pegando la contaminación que le corresponde detrás de cada camión, y posteriormente valoramos el resultado (10 min).

Acabamos hablando de los impactos ambientales de estos largos desplazamientos, especialmente del cambio climático y sus consecuencias  (10 min).

Para el cierre se puede usar la metáfora de la fiebre: La Tierra tiene fiebre; cuando estamos enfermos/as necesitamos cuidados; comer de proximidad es cuidar al planeta.

 

Entradas relacionadas

Las que tienen que ver con el cambio climático las podéis encontrar aquí. Pero os proponemos algunas concretas para esas franjas de edad:

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