Propuestas metodológicas de Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global

Esta semana y para empezar el curso queremos compartir con vosotras y vosotros unas interesantes propuestas metodológicas de Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global, elaboradas por Intered  para incorporar de manera transversal en el currículo escolar en todas las materias de las diferentes etapas.

Proponen una gran diversidad de actividades y, de cada actividad especifican los contenidos que se trabajan, en qué etapa pueden trabajarse y a través de qué dinámicas.

Podéis descargaros el material en el siguiente enlace:  DESCARGAR PDF

Pero os resumimos algunas ideas significativas del material para que os hagáis una idea. Dividen el material en 3 bloques: Me conozco, me acepto y me responsabilizo; Voy al encuentro de otras realidades; y, el tercero, Participo y transformamos. Los contenidos de las actividades son, por tanto, desde autoestima, relaciones interpersonales o creatividad, cooperación, roles de género, cuidado del medio ambiente o inclusión, hasta ciudadanía global o participación para la transformación, entre otros. Y proponen trabajarlo a través de dinámicas como cuentos, video-forum, poemas, expresión corporal, etc.

Qué caracteriza las metodologías para educar en el Desarrollo y la Ciudadanía Global
Como dicen en el libro, la Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global supone un enfoque integral del individuo y del mundo, y por tanto, requiere un aprendizaje holístico que tenga en cuenta todas las dimensiones de la persona, del mundo y sus interconexiones. Por eso, proponemos un abordaje interdisciplinar que favorezca su integración transversal en el currículo escolar en todas las materias de las diferentes etapas. En ellas, es conveniente que las metodologías relacionen lo local con lo global; insistan en las interconexiones entre pasado, presente y futuro; promuevan la comprensión global, la formación de la persona y el compromiso en la acción participativa; y, en definitiva, preparen para pensar globalmente y actuar localmente. Requiere un conocimiento intelectual, pero por sí mismo no es suficiente: demanda una ética. Por eso, la metodología que se emplee debe incluir:

El aspecto cognitivo o intelectual: Conocimiento, estudio y análisis de los hechos concretos. Los hechos deben estar relacionados con las situaciones personales y locales, que a su vez deben enmarcarse necesariamente dentro de su contexto global, para así garantizar un mayor
entendimiento de las distintas situaciones.
• El aspecto ético: Adquisición de una actitud de solidaridad bien entendida, con una atención constante hacia la justicia y la dignidad humana. La EpDCG es una invitación al cambio de comportamientos individuales y colectivos, que nos advierte , por un lado, que nuestras decisiones afectan a nuestras vidas y también a las de los demás; y, por otro, que los ciudadanos y ciudadanas tenemos poder y capacidad para influir en el desarrollo solidario de este mundo y hemos de usarlo con responsabilidad.
• El aspecto activo: La acción deriva del conocimiento del mundo. Comprendiendo lo que en él acontece, sus causas y consecuencias, e incorporando una actitud solidaria que empuja a favor del bien común y la justicia social. Con todo ello se lleva a cabo una acción comprometida, coherente con el aspecto ético y el cognitivo.

 

Y, a continuación incluimos una de las actividades de las tantas que nos aporta el libro:

 

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